Sitios a Menos de Tres Horas

Playas de Almería

El Parque Natural de Cabo de Gata–Níjar en Almería es uno de los paisajes más singulares y sorprendentes del Mediterráneo. De origen volcánico y carácter casi desértico, combina playas vírgenes, calas de aguas cristalinas y un entorno natural prácticamente intacto.
Sus pueblos blancos, como Níjar, San José o Las Negras, conservan una esencia tranquila y auténtica, lejos del turismo masivo. Calas como Los Genoveses, Monsul o El Plomo invitan a disfrutar del mar en estado puro, con atardeceres inolvidables y una luz única.
Cabo de Gata es el destino perfecto para quienes buscan naturaleza, silencio y libertad. Un lugar donde el tiempo se detiene, ideal para desconectar, explorar a pie o en kayak y dejarse llevar por la belleza salvaje del paisaje.

Málaga

Málaga y la Costa del Sol combinan a la perfección cultura, mar y estilo de vida mediterráneo. Con más de 300 días de sol al año, es un destino ideal tanto para disfrutar de sus playas como para descubrir su riqueza histórica y cultural.
La ciudad de Málaga sorprende por su equilibrio entre tradición y modernidad. Su centro histórico, la Alcazaba, el Castillo de Gibralfaro y su amplia oferta de museos convierten cada visita en una experiencia completa, siempre acompañada de una gastronomía basada en el mar y los espetos a orillas de la playa.
A lo largo de la Costa del Sol, pueblos con encanto como Nerja, Frigiliana, Mijas o Estepona se alternan con largas playas, calas escondidas y animados paseos marítimos. Un destino versátil que invita tanto al descanso como a la diversión, al deporte y al disfrute del mar en cualquier época del año.

Sevilla

Sevilla es una ciudad que se vive con los cinco sentidos. Llena de historia, arte y pasión, combina el esplendor de su pasado con una energía única que se percibe en sus calles, plazas y patios.
La Catedral y la Giralda, el Real Alcázar y el barrio de Santa Cruz forman un conjunto monumental incomparable, donde cada rincón cuenta siglos de historia. Pasear por Sevilla es descubrir palacios, iglesias y plazas bañadas por la luz del Guadalquivir.
Sevilla es también flamenco, tradición y alegría. Sus fiestas, su gastronomía y su forma de vivir la calle convierten cada visita en una experiencia auténtica, marcada por el ritmo pausado, el arte y el carácter acogedor de su gente.